La traicion a veses se cubre de dulsura, encarnada,
la rosa en extraño patio, parecia estio, y luego
a sus telas de araña, avatio la ilucion pero
no intentes vuscarla en palacios abandonados.
Como sonreia antes, sobre edades, la capelina
sabedora de sus deseos fragiles, inentendible
deseo, ella serro su puerta agobiada, pero
siempre le sonrio.
Hay un sierto frio en sus hombros, hay un lebe
hielo en sus ojos, pero es la miel en sus desos,
Supe que se fue luego con el mar, y ni
marinos hablaron de ella jamas.
MR 9/1/3/11
la rosa en extraño patio, parecia estio, y luego
a sus telas de araña, avatio la ilucion pero
no intentes vuscarla en palacios abandonados.
Como sonreia antes, sobre edades, la capelina
sabedora de sus deseos fragiles, inentendible
deseo, ella serro su puerta agobiada, pero
siempre le sonrio.
Hay un sierto frio en sus hombros, hay un lebe
hielo en sus ojos, pero es la miel en sus desos,
Supe que se fue luego con el mar, y ni
marinos hablaron de ella jamas.
MR 9/1/3/11
he logrado dejar comentarios,quizás tu puedas entrar a mi blog, sigo en tus poesías maravillosas..
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