Evadir por un atajo de un agreste y gris presagio,
de la ebria ciudad clandestina, la planta está mustia,
los arroyos mueren de pena, oh, dime si puedes,
los pasos son inseguros, pero un sueño fue por aquí?
Una sonrisa lánguida, apenas fui, quise ser niña,
jugar de nuevo con el sol, y ahora, súbito, marchante
los colibrí mueren en silencio, la pompa es recuerdo,
y las plumas leves, y enero lo es mas aun, letargo.
Evadir por un atajo de un agreste y gris presagio,
asta extraviarme en algún vergel, aunque sea del otoño,
y ya vi antes, el barro enredante, ahora terso y callado.
Quise ser pequeña, las brumosas tierras ya no son, llego
la briza de memorias nobles, había elegido un camino.
M.R. 17/2/12

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